Sección de Temas de CINE SECCIÓN DE TELEVISIÓN SECCIÓN DE RADIO SECCIÓN PUBLICACIONES Sección HISTORIAS DE MI PUEBLO Volver al INICIO LIBRO DE VISITAS CONTÁCTENOS SUSCRÍBASE Y RECIBA BOLETÍN MENSUAL DE NOVEDADES QUIÉNES SOMOS SECCIÓN PERIÓDICOS Ver Sección de FOTOGRAFÍAS
LA ESQUINA DEL CINE - Ernesto McCausland ÁLVARO SERRANO DUARTE - Webmáster, Design, Seo

El escritor y periodista Marco Schwartz, ganador del Premio Norma de Novela, escribió en sus inicios este poema, considerado por algunos entendidos como una obra maestra. Se trata de una vibrante metáfora del paso de la infancia.

QATOR

¡Qator! ¡Qator!
El estrépito de tus muros al derrumbarse
y los gritos desgarrados de tu gente
aún retumban en mi oído.

Pobre Qator, ciudad esplendorosa,
esto es cuanto queda de ti: un roquedal inmenso
semioculto por el monte
donde anidan los reptiles
y copulan los insectos.
Las acequias por donde corría el vino
fueron cubiertas por la cal y el musgo
y la música de flautas
-¡y la música de flautas, Qator!-
hace siglos no se escucha.
Queda el gorgoteo lúgubre del mochuelo
y el batir de unas alas que pasan sin detenerse.
Pero más allá del dolor
hay algo en ti que me subyuga:
amo, Qator, la dignidad de tus ruinas,
que no han sido holladas por la ciencia.
Me gustas así, destrozada y silenciosa,
con tu decadencia intacta.
La Ciudad destruída de Marco Schwartz
Continuar...

UN VALLENATO GENIAL

INTERCAMBIO DE CORREOS

Le sucedió a un PRESIDENTE en BARRANQUILLLA

POEMA INÉDITO DE EFRAIM MEDINA

HISTORIA DE FULANO

LA CIUDAD DESTRUÍDA